Más de 60 artistas visuales, escritores y músicos indagan en la naturaleza de una de las subculturas juveniles más revolucionarias, y lo muestran en Punk: A Directory of Modern Subversive Culture, un evento itinerante que en estos días inaugura en Londres. La exposición, que se desarrollará durante dos semanas para después comenzar su gira en Alemania, coincide con el lanzamiento de un libro con el mismo nombre. James Bradshaw, su autor, documenta la escena punk desde sus orígenes, la relevancia estética que conserva en la actualidad y busca definir una generación.
Artistas como Barrie J. Davies, el ilustrador Ian Nesbitt y el fotógrafo Moenipulation mostrarán sus trabajos donde el punk es el común deniminador, pero precisamente lejos de los clichés de la campera de cuero, la cresta y los Sex Pistols cantando God Save The Queen en medio del Támesis. “Todo eso pasó hace ya 30 años -proclaman en su manifiesto-. El punk es un idealismo social vigente hoy como siempre lo ha sido. Y su influencia es más fuerte, más subversiva que antes“.
Aunque estéticamente, las influencias del punk variadas, en ocasiones se los confunde con los que ejercen el DIY o los excluidos del sistema cultural. Este grupo de activistas de la escena está convencido de que su significado hoy está abierto a muchas más interpretaciones. En esa paradoja indaga la muestra que en septiembre tendrá listo su documental, por supuesto disponible en YouTube.
Pete Doherty, por Jo Broughton
