Mientras en la ceremonia todos miraban a Amy Winehouse porque se volvía a presentar luego de algunas semanas turbulentas en su vida (en las que hubo, incluso, shows cancelados) y porque era la favorita para quedarse con el Mercury Prize, el disco Myths of Near Future de los Klaxons fue elegido como el mejor álbum británico e irlandés de esta temporada.
Los integrantes del trío londinense, que se llevó las 20 mil libras esterlinas que hay para el ganador, no podían salir de su asombro por haber superado a Winehouse o a los Arctic Monkeys, quienes fueran los ganadores en la edición anterior.“Nosotros pensamos que hicimos un disco fuerte y queríamos ganar. Pero escuchábamos que todos hablaban, escuchábamos lo que decían y no creíamos que ganaríamos” , dijo al NME James Righton después del evento en el que se convirtieron por un año en los nuevos reyes de la música británica e irlandesa. ¡Dios salve al new rave!