Juego online de realidad virtual, con estética psicodélica y música electrónica minimalista, Shoshiland ya superó los 800 avatares o shoshis y sube niveles en su competencia todos contra todos. La dinámica es sencilla: creado bajo la premisa de la conectividad permanente, cada shoshi compite solo o en pandilla para quitarle la enershia (el motor del mundo) a sus adversarios offline.
Un réplica (maliciosa) del mundo donde se puede interactuar con los demás: invitándolos al Shoshi-LOVE, retándolos a duelo y hasta ir juntos a los recitales de bandas indie.
Además, un sector de este mundo paralelo está dedicado al cine; un DJ transmite por radio directamente desde Shoshiland y está en premanente desarrollo. Directamente desde Shoshiland, nos cuentan:
“Aunque sigue siendo una competencia mensual, ahora el ganador puede cambiar las reglas para el mes siguiente. Por ejemplo, decidir cambiar la cantidad de enershía que tienen las cosas: si los árboles tienen mucha enershía, ya nadie se arriesga a esconderse allí porque es más probable que alguien se acerque y los encuentre. O cambian de posición los teletransportadores. Todas cosas que influyen en la forma de jugar, haciéndolo más dinámico.
“Ahora se pueden armar pandillas. Los shoshis arman un grupo con su propia guarida, donde incluso pueden tener shoshis rehenes. Se genera así un ranking de pandillas, y la que más eneshía acumula es declarada como “La pandilla más jodida”.