En la segunda pista de Made in The Dark, Hot Chip, antes de seguir con la escucha de su tercer álbum, nos invita a participar de un juego: se llama “Sounds of Studio”. Parece que de esa manera, el sentimiento lúdico estuvo presente durante la grabación, como para que los británicos no sintieran la presión de hacer un disco que cumpliera con las expectativas generadas por The Warning -su antecesor-, con el que multiplicaron su caudal de seguidores.
En Made in The Dark se intensifica la exquisita combinación “beat electrónico + guitarras”, que ya no llama la atención, pero que confirma que Hot Chip es una de las agrupaciones de la década por reinterpretar distintos géneros –dance punk, soul, electro-pop- con calidad.
Los cortes “Shake a Fist” y “Ready For the Floor” son tan efectivos como lo fueron “Boys From School” y “Over and Over”. Si se compara track por track, “Hold On” y “Don’t Dance” también tienen destino de dancefloor asegurado. Y para demostrar que Hot Chip también sabe bajar un cambio, hay lugar para las baladas, como la canción que le da título al disco y “Whistle for Will”.
Se dijo de Made in The Dark:
- “En Made in The Dark, Hot Chip deja su intento de integrar el baile a los sonidos de dormitorio que tanto le gustan”. Paste Magazine
- “Ellos todavía son una banda atractiva y extraña, sin duda, pero ahora usan aquellas rarezas para hacer su álbum más logrado hasta la fecha”. All Music