Usar la red para reforzar el proceso creativo y no con fines promocionales es el objetivo de Rifflet, “el Twitter de la música”, cómo lo definió Gizmodo. ¿Cómo lo hace? Permitiendo que sus usuarios suban partes de temas inconclusos (una línea de bajo, acordes de guitarra o un golpe de batería, por ejemplo) que no superen un minuto para que otros los escuchen, descarguen, opinen, y -si quieren- los usen para hacer otra canción.
La idea nació de la cabeza del músico Jon Schwab que creía que compartir esos momentos de inspiración que brotan de la cabeza de los músicos sería grandioso.
Los archivos se pueden subir en formato MP3, .WAV y .OGG. Además, los artistas también pueden elegir qué tipo de licencia Creative Common le aplican al material que cargan en Rifflet.
Vía Gizmodo