Paul Curtis aka Moose es un artista callejero que en lugar de pintura en aerosol utiliza agua y jabón, cepillos para diseñar limpiando de manera selectiva las paredes, con la ayuda de stencils. Su técnica se llama Reverse Graffiti y nació en las calles de Leeds, al observar las paredes cubiertas de smog. Mirá el video que cuenta su historia y su trabajo en Estados Unidos.
Entre el vandalismo y el servicio público, el Reverse Graffiti Project se trasladó desde el Reino Unido a San Francisco, donde Moose eligió el túnel de Broadway para su próxima obra. La construcción de más de 50 años soporta un tránsito diario de 20 mil vehículos, de modo que es muy importante la acumulación de hollín en sus paredes, donde Curtis está plasmando plantas y flores con su técnica, y con la colaboración de la firma Green Works.
De tan creativa e inocua, su técnica es muy utilizada en publicidad no tradicional, a través del estudio Symbollix Media. Tiene clientes como Microsoft, Coca Cola, Channel 4 y Smirnoff.