Así se llaman técnica y obra del artista callejero Andy Uprock. Increíbles mosaicos formados con más de 2 mil vasos plásticos sujetados en los orificios romboidales de los alambrados públicos. Coloreados con aerosoles y después de fotografiados, los vasos son reciclados en otras instalaciones que ya llevaron a este australiano por las ciudades más importantes del mundo.
Esta nueva forma de street art está inspirada en la práctica juvenil de atorar botellas plásticas en los alambrados divisorios mientras jugaban al fútbol, que el mismo Uprock precticaba de niño; lo que le otorga a su trabajo –además de una estética definitivamente cool– un halo de nostalgia.
Habla su creador:
En un tour mundial de 40 días, su trabajo ya recorrió los alambrados de Barcelona, Londres, Tokio, Kuala Lumpur, Hong Kong y recientemente en Greenpoint, Brooklyn. Y se hizo famoso.