A los 71 años, el famoso artista inglés David Hockney se compró un iPhone y en sólo cuatro meses convirtió la pantalla táctil en una tela para pintar mini obras maestras. Mientras que el ilustrador Jorge Colombo se tardó casi una hora en pintar la tapa de la revista New Yorker de junio con Brushes, una aplicación de dibujo para el iPhone que se descarga por 5 dólares. ¿Revolución en el arte digital?
La versatilidad del iPhone llevó a Hockney a comenzar enviando artículos ilustrados a sus amistades, para después comenzar a enviar sus propias obras. “Me gusta dibujar flores a mano y enviarlas a mis amigos para que tengan flores frescas”, dijo. Aunque también usa las apps para tocar el teclado y la armónica.

Pero no es la primera vez que el artista se vale de la tecnología para crear. Ya había usado el fax, la fotografías Polaroid en collages y en 1985 fue convocado a probar el Quantel Paintbox, un software pionero en el arte creado por computadora. Ahora, animado por el iPhone, Hockney se animó a usar otras pantallas como tela para sus obras, a través de una tabla electrónica.

Estos trabajos forman parte de Drawings In A Printing Machine, una muestra que se exhibe hasta el 11 de julio en la galería Annely Juda de Londres.
En cambio, el portugués Jorge Colombo se compró un iPhone en febrero pasado y enseguida lo adoptó para hacer lo que más le gusta desde que tiene siete años, sin que nadie lo note: todo el mundo cree que está revisando el mail. Amparado en su gadget, este dibujante que comenzó a hacer ilustraciones para New Yorker en 1994, se detuvo en la puerta del célebre museo de cera Madame Tussaud, en Times Square, para retratar el paisaje en su iPhone.

Ayudado por Brushes Viewer, en este video se puede ver la secuencia del trabajo por etapas:
Sobre las posibilidades creativas de esta aplicación convertida en técnica, David Hockney afirmó: “La computadora es un medio fantástico, pero lo que hago no se llama arte digital, como no se llamaba arte de pincel a lo que hacía antes”. Sin embargo, una casa de subastas espera que estos trabajos tardíos superen a The Splash, la obra mejor cotizada del artista.
Aunque parece muy natural y veloz, la técnica de Colombo se base en el comando “deshacer” del iPhone. Y él mismo se niega a sobrevaluar la pintura digital a dedo. “Es como si hace veinte años nos hubiéramos puesto a hablar de las personas que escribían cartas en la computadora”, reflexiona. Sin embargo, como se ve en el video, la creación por capas –y la posibilidad de apreciarla– esconden una historia.
Vía Daily Mail / New Yorker.
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