Un nuevo artista callejero asoma desde la profundidades del metro de Nueva York. Con el nombre de
Poster Boy,
interviene los afiches publicitarios transformándolos en mash-ups de contenido social, siempre crítico, con un cutter y unos pocos papeles como arma. Por su anonimato, se lo conoce como
el nuevo Banksy. Acá, algunos de sus trabajos.
Famoso por estampar sus graffitis con mensaje en el Louvre o
el muro que divide Israel y Palestina, el artista callejero más escurridizo pasó por las calles de Nueva Orleáns, EE.UU., y
dejó su marca en las paredes de la ciudad que hace tres años sufrió el azote del huracán Katrina y literalmente se hundió en las aguas del lago Pontchartrain. Mirá los graffitis de
Banksy comentando la tragedia.
Así se llaman técnica y obra del artista callejero
Andy Uprock.
Increíbles mosaicos formados con más de 2 mil vasos plásticos sujetados en los orificios romboidales de los alambrados públicos. Coloreados con aerosoles y después de fotografiados, los vasos
son reciclados en otras instalaciones que ya llevaron a este australiano por las ciudades más importantes del mundo.
El
street art como manifestación ha existido lo suficiente para volverse convencional. Para romper con la monotonía llegan las nuevas ideas, como la de
D. Billy,
un artista que retoma los globos del imaginario infantil para incluirlos en sus intervenciones callejeras. Una obra de tal ternura y elegancia que
en lugar de aplicar sanciones, las autoridades de Nueva York sponsorean.
Filmado en las calles de Buenos Aires y Baden (al sur de Alemania), y modestamente descrito como
"una animación ambigua en paredes públicas", comenzó a
recorrer las redes sociales MUTO,
un extraño video que es el resultado de las dos pasiones del artista callejero italiano
Blu: los
graffitis y la animación.