Como antídoto para el aspecto más desagradable de la vida urbana (la contaminación visual, los ruidos y los aromas) las diseñadoras australianas
Ben Landau y
Brittany Veitch crearon
bio-accessories,
piezas de moda en un intento de añadir un poco de naturaleza a la vida en la ciudad. Una colección de accesorios móviles, representativos de ambientes naturales y con intención fashion.