Originalmente como arte callejero,
el graffiti se propagó como un género estético en sí mismo, asociado a la música hip hop y la cultura skate, que
influyó tanto en el diseño como en la moda. Allí apunta la muestra
Graffiti Art and Fashion del Phoenix Art Museum, que hace foco en cómo la moda se apropia del graffiti a medida que va ganando terreno en el campo artístico, al entrar al museo.