Aunque generaron
un negocio millonario (y paralelo) en el mundo de la música,
los mixtapes son tan personales que cada uno puede tener el suyo. También los diseñadores. Por eso el proyecto
The Designers Mixtape llama a los creativos de esta rama a ser programadores musicales reparando en que su trabajo requiere muchas horas frente a una computadora y
la música siempre es protagonista.