Más de una década después una muerte torpe y alienada, Kurt Cobain continúa en el centro de la cultura popular, como tema de libros, música, moda, chismes y como inspiración de películas y documentales. En esa línea se editó
Grunge,
un libro de 160 páginas con fotografías de Michael Lavine y textos de Thurston Moore, que revisan el legado de una de las últimas revoluciones en la música rock.
Con base en Seattle,
Sub Pop Records hizo su nombre por ser quizás el primero, pero seguro el más influyente, de los sellos de grunge, el que fichó a Nirvana, Mudhoney y Soundgarden. En 1995, vendió 49% de la compañía a Warner Bros., quizás por eso no asombre tanto que el sello otrora combativo haya hecho
alianza con la línea skater de Nike para la producción de las
Quickstrike Blazer Elite, unas zapatillas de 150 dólares.
Miralas de cerca.
“Smells Like Teen Spirit”, el clásico de Nirvana, fue elegido por los usuarios del site de VH1 como la canción más importante de los noventa. También llegaron al podio de la lista que reúne a los 100 mejores tracks de la década pasada
U2 con “One” y los
BackStreet Boys con “I Want It That Way”.