Después de muchos años de trabajo y de observar detenidamente los ladrillos de
Lego,
en 1978 Jens Nygaard Knudsen diseñó ese hombrecito amarillo que desde entonces forma parte del infinito universo creativo de la marca, y sólo se modificó en unos milímetros. Muchos personajes fueron encarnados por esta figurita, desde Darth Vader a Spiderman y de Harry Potter a Indiana Jones.