Como la plataforma de difusión más importante para solistas y bandas que no tenían su lugar en los medios tradicionales,
Last.fm se convirtió en una de las redes sociales de temática musical más fuertes de la red. Ahora para ofrecer más a sus usuarios que algunos sitios similares, ya dieron el siguiente paso:
los músicos cobrarán royalties por las escuchas que reciban sus tracks.
Comenzó como una radio online, pero ya se convirtió en una
gran comunidad de melómanos, artistas y sellos discográficos que no para de crecer en miembros y propuestas. Ahora
Last.fm organizó
para el 11 de septiembre su primer recital en vivo, que será a beneficio de
The Spitz, un reducto cultural de Londres que está por ser desalojado. A la causa se sumaron
Hot Chip,
Lost Penguin y
Turbowolf.