La redacción de la sección música del diario inglés
The Guardian seleccionó mil álbums que una persona debería escuchar antes de morir.
Su “proyecto especial” se hizo realidad con cinco ejemplares en papel –que también estuvieron disponibles online- en los que todos los artistas aparecieron por orden alfabético, porque su intención no era listar los mejores mil discos de todos los tiempos, sino hallar los que son vitales para cualquier hombre.