Mientras en la ceremonia todos miraban a
Amy Winehouse porque se volvía a presentar luego de algunas semanas turbulentas en su vida (en las que hubo, incluso, shows cancelados) y porque era la favorita para quedarse con el Mercury Prize, el disco
Myths of Near Future de los
Klaxons fue elegido como el
mejor álbum británico e irlandés de esta temporada.