En los casi 2000 días que pasaron desde el lanzamiento de
A Hundred Days Off,
Underworld no estuvo quieto: el dúo inglés editó trabajos en formato digital y también una antología de grandes éxitos, colaboraron nuevamente en el soundtrack de películas, y se fueron de gira por todo el mundo, como sólo los grandes grupos lo pueden hacer. Así se prepararon para producir
Oblivion With Bells,
un disco sin presiones en el que no están a la búsqueda de la formula secreta para hacer otro hit como “Born Slippy”.