Al leer
808s & Heartbreak en el título del nuevo álbum de
Kanye West, muchos pensaron en otro mensaje cifrado con que los músicos buscan hacerse los misteriosos. (Caso Prince 3121). Pero la referencia no podía ser más específica: el MC más popular del momento le está rindiendo homenaje al
Roland TR-808,
la caja de ritmos que marcó, en el nacimiento de la electrónica, su romance con la música negra y el hip hop; y responsable absoluto de los sonidos futuristas.
Del sonido retrofuturista de
604 al post punk electrónico de
Witching Hour,
la búsqueda estética de Ladytron en sus primeros tres discos continúa en Velocífero: a la formula que le dio muchos resultados en
Witching Hour le sumaron un toque industrial por la influencia del
Nine Inch Nails Alessandro Cortini, quien colaboró con los de Liverpool como Vicarious Bliss del sello
Ed Banger.