El primer día de 2008, la comediante neoyorkina
Amy Borkowsky apagó su teléfono celular y prometió no enviar ni un solo SMS ni atender un llamado durante los siguientes dos meses, como parte de su proyecto
CELLibacy (celibato).
"Pero no se trata de dejar el sexo. Estoy dejando algo mucho más difícil que eso", explica en
el blog que creó para registrar el paso de los días de este
experimento, y controlar la ansiedad.