No hubo diferencia entre los fanáticos, los conocedores de algunos de sus hits o los individuos que no tenían ni idea quienes eran esos dos locos disfrazados de robot. Para la mayoría de las personas que estuvieron en la presentación de
Daft Punk en la Argentina el año pasado, esa noche se calzó el rótulo de inolvidable. Sólo para ese público -y los que estuvieron en los otros gigs de un intenso y maratónico tour mundial-,
el disco en vivo que registra esa gira,
Alive 2007, tiene otro valor. Para cualquier otro mortal -desdichado porque no vio a los franceses-, se trata de un álbum en vivo más.